Tres usos que justifican la inversión: onboarding, fidelización y Navidad
Una taza con logo de empresa es uno de los pocos objetos corporativos que entra en la rutina diaria de quien la recibe. No va al cajón. No se consume en una semana. Se usa todos los días del año mientras dura, que en cerámica es mucho tiempo.
El primer uso: onboarding. La taza con el nombre del empleado nuevo y el logo de la empresa en la mesa el primer día genera un efecto de pertenencia que no produce ningún otro objeto de bienvenida. Es el detalle que más recuerdan los empleados del primer día, por encima de la lanyard o el pen drive.
El segundo uso: fidelización de clientes. Una taza con el logo de tu empresa en el escritorio de un cliente es presencia física constante sin ser intrusiva. Cada vez que la usa, tu empresa está ahí. El coste es inferior al de una campaña de email y el impacto por impresión es superior.
El tercer uso: Navidad. El regalo navideño de empresa que no se tira, que se usa, que recuerda el año que ocurrió. Especialmente eficaz con personalización nominal: el nombre del empleado en su taza convierte el regalo genérico en un objeto personal.
En los tres casos, la taza personalizada funciona porque combina utilidad, presencia de marca y personalización en un solo objeto de coste controlado.
Qué diferencia una taza de empresa de un objeto promocional genérico
Un objeto promocional genérico —bolígrafo, llavero, imán— lleva el logo pero no tiene uso diario sostenido. La taza tiene ventaja de uso: la persona la lleva al escritorio o a casa y la usa de manera sistemática durante meses o años.
La diferencia entre una taza genérica con logo y una taza personalizada con nombre del empleado o cliente es significativa. La taza con solo el logo puede ser la taza del equipo en la cocina de la oficina. La taza con el nombre del destinatario es su taza. La usa. La guarda. No la deja en el office.
La personalización nominal es lo que convierte el objeto corporativo en objeto personal. No requiere un diseño más complejo: es una variación sobre la maqueta base. Pero el impacto sobre el uso y la retención del objeto es alto.
Para clientes, el nivel de personalización que genera más respuesta es el que incluye el nombre del interlocutor concreto, no el nombre de la empresa del cliente. Una taza con "María García · Cliente desde 2021" en el escritorio de María genera más conversación que una taza con el logo de su empresa.
El criterio de calidad que aplicamos: sublimación a 200 °C. El pigmento penetra dentro del esmalte cerámico. No es una capa de vinilo ni un adhesivo. El diseño no se descascarilla, no se desvanece con el lavavajillas, no se va con el tiempo. Un objeto de empresa con ese nivel de durabilidad dice algo sobre la calidad de lo que hace la empresa que lo entrega.
El proceso: brief, presupuesto, maqueta, producción y entrega
Paso 1 — Brief: mandadnos el volumen aproximado de unidades, el archivo del logo en vectorial o alta resolución, y la fecha de entrega objetivo. Si queréis personalización nominal, adjuntad el listado de nombres.
Paso 2 — Presupuesto: en menos de 24 horas recibiréis presupuesto cerrado con precio por unidad, condiciones de pago y opciones de técnica (sublimación o serigrafía según volumen y diseño). Sin vuelta de correos innecesaria.
Paso 3 — Confirmación: anticipo del 50 % al confirmar. Si necesitáis orden de compra o factura proforma previa, lo gestionamos en ese momento.
Paso 4 — Maqueta: Regalito prepara la composición sobre la taza real. Veis el logo en la curvatura cerámica, proporciones exactas, colores como van a quedar después del horno. Una ronda de revisión incluida.
Paso 5 — Producción: 10 días laborables desde aprobación de diseño. Para personalización nominal, la producción empieza una vez confirmada la maqueta base y el listado de nombres completo.
Paso 6 — Entrega: envío por mensajería con número de seguimiento a vuestra dirección. Si el pedido supera 50 unidades e incluye pack kraft individual, las tazas llegan embaladas listas para entregar sin manipulación adicional por vuestra parte.
Precio y mínimos: desde 6 €/ud a partir de 50 unidades, diseño siempre incluido
El pedido mínimo para precio de empresa es 25 unidades. Por debajo, aplicamos tarifa de particulares (12,95 €/ud). A partir de 25 el precio baja por tramos.
Orientación de precios (sin IVA, diseño incluido):
— 25-49 uds: 8,50-9 €/ud — sublimación estándar
— 50-99 uds: 7-8 €/ud
— 100-199 uds: 6,50-7 €/ud
— 200+ uds: 6-6,50 €/ud
Serigrafía a 1-2 colores puede salir más económica en volúmenes de 100+ uds. Sublimación es la opción correcta para fotografías, gradientes y diseños con más de 3 colores.
El pack con caja kraft individual y tarjeta personalizada añade entre 2 y 3 €/ud según tipo de caja. Disponible desde 50 unidades.
Factura con IVA (21 %) en todos los pedidos de empresa. Pago: 50 % anticipo al confirmar, 50 % a la entrega o en 30 días por acuerdo. Guardamos el archivo de producción: para pedidos recurrentes anuales no hay que empezar el proceso desde cero.