Cómo preparar tu foto o logo para imprimir (sin ser diseñador)
Resolución, formatos, fondos y el error de WhatsApp: todo lo que necesitas saber antes de enviarnos tu imagen, explicado en cinco minutos.
No necesitas saber diseño para pedir un regalo personalizado — para eso estamos nosotros. Pero hay cuatro cosas que solo tú puedes hacer al enviar tu foto o tu logo, y las cuatro caben en este artículo.
1. Envía el archivo original
WhatsApp comprime las imágenes y les quita calidad de forma invisible en el móvil pero muy visible impresa. Envíanos la foto desde tu galería por email o por el formulario, como archivo. Es la diferencia entre una impresión nítida y una decepción.
2. Resolución: la regla fácil
Pedimos un mínimo de 150 ppp al tamaño final. Traducción práctica: cualquier foto de un móvil moderno sirve para un llavero o un imán; para una lámpara o un puzzle grandes, mejor la foto original de la cámara sin recortar. Si se queda corta, te lo decimos antes de imprimir — nunca después.
3. Logos: vectorial si lo tienes
Para logos de empresa, el formato ideal es vectorial (SVG, AI, PDF): escala a cualquier tamaño sin perder un milímetro de nitidez. ¿Solo tienes el logo en JPG o PNG? Envíalo en la mayor resolución que tengas y lo valoramos; muchas veces podemos redibujarlo.
“El 90 % de los problemas de impresión se resuelven con una frase: "mándame el archivo original".”
4. Fondos: dinos qué quieres
Una foto con fondo limpio imprime mejor — pero si tu mejor foto tiene un fondo regular, lo recortamos a mano: dilo al hacer el pedido. Para logos sobre prendas o productos de color, el PNG con fondo transparente evita el recuadro blanco indeseado.
Y después, la prueba digital
Con tu archivo preparamos una simulación del producto final. Hasta que no la apruebas, no se imprime nada. Ese es el momento de ajustar tamaño, posición o color — sin coste de diseño y sin sorpresas en la caja.
Cómo mandar el archivo original, según tu teléfono
En iPhone, si compartes desde Fotos por correo, te pregunta el tamaño: elige el mayor, no el recomendado. Y si la foto está en formato HEIC no pasa nada, la abrimos sin problema — no hace falta que la conviertas y de hecho es mejor que no lo hagas, porque conviertiendo se pierde.
En Android, comparte desde la galería seleccionando enviar como archivo o como documento en lugar de como imagen. Es la misma diferencia: enviar como imagen recomprime.
Y la regla que resume todo lo anterior: si la foto ha pasado por una conversación de mensajería antes de llegarnos, ya está comprimida aunque la reenvíes en calidad original. Búscala en tu galería y mándala desde ahí.
Fotos antiguas en papel: cómo digitalizarlas sin estropearlas
Es el caso más delicado y el que más ilusión trae, porque suele ser la foto de alguien que ya no está. Merece cinco minutos de cuidado.
Lo mejor es un escáner, aunque sea el de una copistería: a 600 puntos por pulgada, cualquier foto de papel da de sobra para imprimir en grande. Si no hay escáner, el móvil sirve, pero con dos condiciones: luz natural indirecta y la cámara paralela a la foto, no en ángulo.
Lo que hay que evitar es el flash y la luz de techo directa, que crean un brillo en el centro imposible de quitar después. Y si la foto tiene relieve o está bajo cristal, sácala del marco.
Si la foto está dañada, rota o muy amarilleada, mándanosla igualmente. Muchas veces se puede recuperar bastante más de lo que parece.
Qué significa exactamente que una foto no da
No significa que se vea mal en el móvil. Significa que al tamaño final de impresión, los píxeles que tiene se estiran hasta que el ojo distingue el grano.
Por eso la misma foto puede valer perfectamente para un llavero y no valer para una lámpara grande: no ha cambiado la foto, ha cambiado la superficie sobre la que se reparte. Es la razón de que preguntemos siempre qué producto quieres antes de valorar el archivo.
Cuando te digamos que se queda corta, te propondremos alternativas concretas: bajar de tamaño de producto, recortar para aprovechar mejor lo que hay, o cambiar de foto. Nunca imprimimos algo que sabemos que va a decepcionar sin advertirlo antes.
El color en pantalla miente, y conviene saberlo
Tu pantalla emite luz; el producto impreso la refleja. Son dos formas distintas de generar color, así que un azul que en el móvil se ve eléctrico nunca va a salir igual de intenso sobre madera o sobre tela.
Dónde más se nota: en los colores muy saturados y en los tonos fluorescentes, que sencillamente no existen en impresión. Y en los grises muy claros, que sobre material claro tienden a desaparecer.
Si tienes un color corporativo definido, mándanos la referencia Pantone y no una captura de pantalla. Con la referencia podemos decirte con precisión hasta dónde llegamos en cada técnica; con una captura estaríamos adivinando.
En la prueba digital ajustamos lo que se pueda ajustar, pero la prueba también se ve en pantalla. Para pedidos grandes donde el color es crítico, pide muestra física.
Súbela con tu pedido o envíanosla y te confirmamos en horas si da la calidad que el producto merece.
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