Kit de bienvenida para empleados: qué incluir y qué evitar
El welcome pack es la primera impresión física de tu empresa. Qué meter en la caja, qué personalizar con nombre y los errores que vemos repetirse.
El primer día en una empresa se recuerda. Un kit de bienvenida bien pensado convierte ese día en una declaración: "te esperábamos". Uno improvisado dice justo lo contrario. Esto es lo que funciona, visto desde el taller que los produce.
La base que nunca falla
Libreta personalizada con el nombre (no solo el logo), camiseta o sudadera de calidad en su talla, llavero y bolígrafo. Es la combinación que más repiten las empresas que vuelven a pedir — porque se usa desde el primer día.
El nombre marca la diferencia
Un kit con logo es merchandising; un kit con el nombre del empleado es un recibimiento. La diferencia de coste es pequeña y el efecto en quien lo recibe, enorme. Si el equipo de RRHH nos pasa la lista con antelación, cada caja sale del taller ya asignada.
“Nadie fotografía su contrato el primer día. El welcome pack, sí — y lo sube a LinkedIn.”
Qué evitar
Objetos de usar y tirar, tallas únicas ("L para todos"), y llenar la caja por llenarla. Tres piezas buenas ganan a siete mediocres. Y cuidado con el papel impreso excesivo: un folleto corporativo de 20 páginas no lo lee nadie.
Logística: pide por tandas
No hace falta saber cuánta gente entrará este año. Trabajamos tandas pequeñas con el mismo diseño guardado: pides 10 kits ahora y repites cuando incorpores más gente, con la misma calidad y sin volver a pagar diseño.
Dinos cuántas incorporaciones tienes y te proponemos un kit con prueba digital de cada pieza.
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